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Derechos de los Animales
INFORME DE CONSULTA Y DICTAMEN PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 17 de Noviembre de 2010 14:27

Managua,   07Julio del 2010

 

 

INFORME DE CONSULTA Y DICTAMEN

 

 

Ingeniero

René Núñez Téllez

Presidente de la Asamblea Nacional

Su Despacho

Estimado Ingeniero:

 

Los suscritos miembros de la Comisión del Medio Ambiente y Recursos Naturales de conformidad al artículo 102 de la Ley Número 620, Ley Orgánica del Poder Legislativo,  presentamos el Informe de la Consulta y Dictamen del Proyecto de “Ley de Protección del  Ecosistema, Fauna Silvestre y Animales Domésticos” y el “Proyecto de Ley Especial de Protección a los Animales en Extinción de la República de Nicaragua”, ambos remitidos a esta Comisión para su dictamen el 6 de febrero del 2007.

 

ANTECEDENTES

 

El Proyecto de “Ley de Protección del  Ecosistema, Fauna Silvestre y Animales Doméstico, señalaba entre sus varios objetivos el “defender la naturaleza, el medio ambiente y el ecosistema y fomentar la educación ecológica para su cuido y protección. Además de proteger a los animales silvestres y acuáticos, en el campo y en cautiverio, defendiéndolo ante el aprovechamiento ilícito y el peligro de extinción. También señala la protección a los animales domésticos y el aprovechamiento racional de los animales con fines alimenticios utilizando técnicas que impidan la crueldad en el sacrificio de los mismos”.

 

Por su parte el “Proyecto de Ley Especial de Protección a los Animales en Extinción de la República de Nicaragua, tenía por objeto “proteger a los animales y principalmente a los animales en extinción, garantizando su bienestar mediante el establecimiento de las bases para definir los criterios de sustentabilidad para proteger la vida de los animales, las atribuciones de las autoridades competentes, la regulación del trato digno y respetuoso a los animales, asi como, las normas zoológicas, el fomento para la participación del sector privado y público y finalmente las disposiciones sobre la denuncia, vigilancia, medidas de seguridad, las sanciones y los recursos”.

CONSULTAS

En este sentido, dando cumplimiento a los artículos 98 y 99 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, se procedió a realizar las consultas respectivas con sectores que incluyeron a los Diputados proyectistas, a los Ministerios del Ambiente y Recursos Naturales, Salud (MINSA), Educación, Cultura y Deporte (MECD), a la  Fiscalía y Procuraduría Ambiental, los Consejos Regionales de la  RAAN y RAAS, el Ejército de Nicaragua, la Policía Nacional, la Dirección Ambiental de la Alcaldía de Managua, la Facultad de Recursos Naturales (UNA), Facultad de Ciencias Ambientales (UCA), Facultad de Ciencias Agrarias (UCC) y Facultad de Ciencias e Ingeniería (UNAN-MANAGUA), al Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), de igual forma a las organizaciones civiles como la Fundación Amigos del Zoológico Nicaragüense, el Zoológico “Thomas Belt “de Chontales, la Asociación Canina Nicaragüense, la Asociación Nicaragüense  de Caza, Tiro y Pesca Deportiva, la Asociación Protectora de Animales (APA), el Centro Humboldt, el Club de Jóvenes Ambientalistas, la Fundación del Río, la  Alianza para las Àreas Silvestres (ALAS), Fauna y Flora Internacional, así como, al Científico Jaime Incer Barquero y al ecologista Kamilo Lara, realizando a la vez varios Seminarios y Talleres Nacionales.

Las consultas señalaron una serie de requerimientos necesarios para consolidar un texto más acorde y objetivo a nuestra realidad, entre lo que se contempló la revisión de definiciones, conceptualizar la eutanasia y no el sacrificio de animales, revisar las competencias de la autoridad designada, establecer los derechos y obligaciones de los tenedores de animales, la falta de enfoque integral de protección de los animales domésticos, la ambigüedad en la prohibición del maltrato y autorización  del uso de animales por tradición y cultura, así como, las debilidades en cuanto los medios y mecanismos para la implementación.

 

Todos estos aportes permitieron a la Comisión definir mejor y más claramente los objetivos que se perseguían con estas iniciativas y la necesidad de reformular en un solo texto el espíritu de ambos Proyectos de Ley, bajo el criterio de que se trata de legislar sobre un marco legal de protección a los animales pero diferenciando a la fauna doméstica, la que vive con el ser humano, de la fauna silvestre que se encuentra en libertad en la naturaleza y que tiene sus propias regulaciones en Convenios Internacionales y próximamente en una Ley específica que se está tramitando y que de llegar a aprobarse se conocerá como “Ley para la conservación, uso y manejo sostenible de la Vida Silvestre en Nicaragua”.

 

CONSIDERACIONES DE LA COMISIÓN

 

Dentro de ese contexto y amparado en lo establecido en el artículo 100 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, la Comisión procedió con todos los aportes recibidos, más el trabajo realizado por una consultoría específica y la legislación comparada de España, México, Puerto Rico, argentina , Perú Venezuela, Bolivia, Chile, Guatemala, América del Sur y Centroamérica a elaborar una nueva propuesta que establece el marco legal para la protección y el bienestar de los animales domésticos que conviven con el ser humano, aplicado también, a los animales denominados silvestres que pasan por el proceso de domesticación para convivir con las personas en un ambiente de cautiverio o semicautiverio. El título de La nueva versión del Proyecto de Ley se denomina: Ley para la Protección y el Bienestar de los Animales Domésticos y Animales Silvestres Domesticados.

Entre los aspectos de interés del Proyecto de Ley tenemos, que el objeto es establecer las regulaciones para la protección y  el bienestar de los animales domésticos y animales silvestres domesticados, que se encuentren cohabitando  con los seres humanos.

 

Declara de interés nacional la protección a todas las especies de animales domésticos y animales silvestres domesticados, contra todo acto de crueldad que les ocasione lesiones, sufrimiento o muerte, causado o permitido por el ser humano, directa o indirectamente.

 

No se consideran animales domésticos a los animales que son  simples comensales del ser humano, entre estas las ratas, insectos, aves de rapiña, que buscan y habitan las viviendas o su vecindad, con el fin de asociarse a la actividad del ser humano para aprovecharse de la alimentación y garantizar la supervivencia de su especie.

Define como Animales domésticos a los que se crían, reproducen y conviven con la compañía, intervención y dependencia del hombre y como Animales Silvestres domesticados, aquellos que por su condición fueron objeto de captura en su medio natural, pasando bajo el dominio absoluto y permanente de personas naturales o jurídicas y que dependiendo de su adaptación pueden llegar a considerarse animales domésticos de compañía o mascotas. Entre estos se encuentran las especies exóticas o en peligro de extinción que pueden permanecer o no en cautiverio.

Los PRINCIPIOS están basados en la declaración DUBA. (Declaración Universal sobre el Bienestar Animal,  ONU), así como, en el art. 18 de la Declaración Universal del Bien Común de la Tierra y la Humanidad, recién firmado por el Gobierno de la República.

El Ministerio Agropecuario y Forestal (MAG-FOR) y los Gobiernos Municipales serán las autoridades competentes, con apoyo de la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua, y en el marco de sus competencias, del MARENA, el MINSA, el MINED y la Procuraduría General de la República.

 

Se regula de manera específica la tenencia de Animales potencialmente peligrosos, Animales de tiro (carga), así como, lo relacionado a las Exhibiciones y Espectáculos de animales como Circos nacionales e internacionales,el uso de animales en las fiestas tradicionales o consuetudinarias como las peleas de gallo y  montadas de toro.

 

De igual forma las Obligaciones de los dueños o propietarios y las medidas de seguridad a tomar por las autoridades competentes.

 

En lo correspondiente a las infracciones, están se establecen en Muy Graves, Graves y Menos Graves, con sanciones administrativas que se distribuyen en Amonestación, Multas, Decomisos, Cierre temporal o definitivo de establecimientos, Prohibición temporal o definitiva del ejercicio de comercio de animales y Trabajo comunitario.

 

Las Multas toman como referencia los establecido en el Código Penal  y se establecen en un rango de 100 a 500 días/multas para las infracciones menos graves, de 500 a 1000 días/multas para las infracciones graves y de 1000 a 3000 días/multas para las infracciones muy graves. La Reincidencia aumenta la multa al doble de lo establecido.

DICTAMEN

 

La Comisión ha considerado en la conclusión de este proceso, las amplias y efectivas consultas que se llevaron a efecto con la participación activa de todos los sectores involucrados en el tema, que contribuyó a la reformulación y mejoramiento de la iniciativa de Ley sin abandonar el espíritu de los proyectistas y las necesidades objetivas de este tipo de legislación para el País.

 

Los aportes brindados con los resultados de la Consultoría específica, así como, la experiencia obtenida de la Legislación comparada de España, México, América del Sur y Centroamérica, mas el contenido de la Declaración de DUBA y la Declaración Universal del Bien Común de la Tierra y la Humanidad que hacen referencia a la protección y el bienestar animal, fundamentaron con mayor precisión la necesidad de adoptar un modelo de marco legal más actualizado a las circunstancias modernas en que se desarrollan nuestros pueblos.

 

Lo anterior permitió obtener el resultado de un Proyecto de Ley dirigido a la protección de los animales domésticos y animales silvestres domesticados que conviven con el ser humano ya sea en cautiverio o semicautiverio, partiendo del criterio que ya existe una propuesta en revisión de un Proyecto de Ley  que regulará lo concerniente a la Conservación, Uso y Manejo Sostenible de la Vida Silvestre en Nicaragua.

Cabe destacar que, la participación de los Gobiernos Municipales con el apoyo de los Ministerios de Estado y autoridades militares, garantizan una efectiva aplicación de la Ley en todos sus ámbitos de competencia, por lo que no debe valorarse como un gasto más para la Nación si no como una inversión social dirigido hacia el ordenamiento y la educación de la población en general.

Por todo lo antes señalado y de conformidad a lo establecido en la Constitución Política y en el artículo 100 de la Ley Orgánica del Poder Legislativo, y considerando que el Proyecto de Ley no contradice a la Constitución Política, ni demás leyes de la República y que es necesario para el ordenamiento jurídico del País, DICTAMINA FAVORABLEMENTE, el PROYECTO DE LEY PARA LA PROTECCIÓN Y EL BIENESTAR DE LOS ANIMALES DOMÉSTICOS Y ANIMALES SILVESTRES DOMESTICADOS, recomendando al Plenario su aprobación en lo general y su discusión y aprobación en lo particular del texto que se adjunta para su debido conocimiento.

 

Atentamente,

Francisco Jarquín Urbina

Presidente

José Martínez Narváez                                                   Carlos García Bonilla

Primer Vicepresidente                                                      Segundo Vicepresidente

Indalecio Rodríguez Alaniz                                            Ramiro Silva Gutiérrez

Carlos Oliva Montiel                                                        Porfirio Castro Arauz

Filiberto Rodríguez López                                            Nasser Silwany Báez

Odell Incer Barquero                                                       Juan González Henríquez

Mónica Baltodano Marcenaro

LA ASAMBLEA NACIONAL

Considerando

 

I

Que la Constitución Política en sus artículos 60 y 102 establece que es obligación del Estado la preservación, conservación y rescate del medio ambiente y de los recursos naturales, declarando a estos últimos como Patrimonio Nacional.

 

II

Que Nicaragua es Parte de varios Tratados y Convenios Internacionales relacionados al tema de la diversidad biológica, fauna y flora silvestre y de protección a las especies en peligro de extinción.

III

Que el Estado de Nicaragua ha reconocido el importante rol que juegan los animales en el equilibrio del medio ambiente y su efecto en la calidad de vida de la sociedad nicaragüense y del mundo, apoyando el proceso para la adopción de la Declaración Universal sobre el Bienestar Animal (DUBA), que impulsan la Organización de las Naciones Unidas.

III

Que los nicaragüenses, estamos obligados a velar por  la protección y el bienestar de los animales domésticos y silvestres que cohabitan con los seres humanos , a fin de evitar su extinción, maltrato u otras formas de discriminación o sufrimientos innecesarios durante su reproducción, desarrollo y existencia.

 

IV

Que es obligación del Estado proporcionar los medios y mecanismos legales necesarios a las Instituciones responsables y a la ciudadanía en general, para la protección y el bienestar de los animales domésticos y silvestres, como uso social, económico y de investigación, mediante la aplicación del instrumento de Ley que regule su reproducción, traslado, estadía en cautiverio y eutanasia, penalizando a su vez las acciones que atenten contra la integridad física y el bienestar de estos animales.

En uso de sus facultades:

HA DICTADO

La siguiente:

LEY para la protección y el bienestar de los

ANIMALES DOMÉSTICOS y ANIMALES SILVESTRES DOMESTICADOS

CAPÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES

Art. 1 La presente Ley tiene por objeto establecer las regulaciones para la protección y  el bienestar de los animales domésticos y animales silvestres domesticados, que se encuentren cohabitando  con los seres humanos.

Art. 2 Son objetivos específicos de esta Ley:

  1. Proteger la integridad física, psicológica y el desarrollo natural de los animales domésticos y animales silvestres domesticados.
  2. Velar por las condiciones básicas de los animales domésticos y animales silvestres domesticados, en cuanto a su hábitat, trato, cuidado, nutrición, prevención de enfermedades, manejo responsable, sacrificio y eutanasia, cuando fuera el caso.
  3. Erradicar y prevenir el maltrato, abuso, actos de crueldad y sobre explotación en el uso de los animales domésticos y animales silvestres domesticados.
  4. 4. Fomentar y fortalecer la participación y organización de la sociedad civil para apoyar mediante el desarrollo de acciones de protección y el bienestar de los animales domésticos y animales silvestres domesticados, la labor de las instituciones del Estado involucradas en el tema

Art. 3 Se declara de interés nacional la protección a todas las especies de animales domésticos y animales silvestres domesticados, contra todo acto de crueldad que les ocasione lesiones, sufrimiento o muerte, causado o permitido por el ser humano, directa o indirectamente.

Art. 4 Las disposiciones de esta ley son de orden público e interés social y se aplicarán en relación a aquellos animales domésticos y animales silvestres domesticados utilizados por la población para:

  1. Compañía
  2. Mascotas,
  3. Asistencia
  4. Comercio,
  5. Alimentación,
  6. Terapia medicinal,
  7. Transporte,
  8. Recreación,
  9. Espectáculos o Competencias,
  10. Fines educativos,
  11. Fines de investigación y experimentación
  12. Otras actividades afines

La conservación, uso, manejo y aprovechamiento sostenible de la fauna silvestre existente en el País, se regulará por la Ley de la materia.

Art. 5 Para los fines de esta Ley se consideran:

 

a)    Animales domésticos a los que se crían, reproducen y conviven con la compañía, intervención y dependencia del hombre.

 

b)    Animales Silvestres domesticados, aquellos que por su condición fueron objeto de captura en su medio natural, pasando bajo el dominio absoluto y permanente de personas naturales o jurídicas y que dependiendo de su adaptación pueden llegar a considerarse animales domésticos de compañía o mascotas. Entre estos se encuentran las especies exóticas o en peligro de extinción que pueden permanecer o no en cautiverio.

 

Art. 6 Todo animal para ser considerado doméstico como tal, deberá reunir las condiciones siguientes:

a.- Poseer instinto de sociabilidad

b.- Transmitir hereditariamente la mansedumbre

c.-  Conservar la fecundidad

d.- Someterse a las condiciones de vida impuestas por el hombre

f.-  Tener un fin útil.

 

No se consideran animales domésticos a los animales que son  simples comensales del ser humano, entre estas las ratas, insectos, aves de rapiña, que buscan y habitan las viviendas o su vecindad, con el fin de asociarse a la actividad del ser humano para aprovecharse de la alimentación y garantizar la supervivencia de su especie.

 

Art. 7 El Bienestar Animal, además de considerar el estado de salud mental y física donde el animal esté en completa armonía con el ambiente que lo rodea, deberá también considerar cinco libertades fundamentales que lo complementan:

 

a.- La Libertad de Hambre y Sed: lo que se logra brindando una dieta satisfactoria, apropiada y segura, así como acceso al agua  fresca.

b.- Libertad de Incomodidad y Molestias: Creando un ambiente apropiado que incluya refugios y área de  descanso confortable.

c.- Libertad de Dolor, Lesiones y Enfermedades: previniendo o diagnosticando rápidamente y haciendo uso del tratamiento adecuado.

d.- Libertad de expresar un comportamiento normal: asegurando suficiente espacio e instalaciones apropiadas y compañía de la misma especie.

e.- Libertad de Miedo y Sufrimiento: proveer condiciones y  cuidados que eviten el miedo innecesario, el estrés o sufrimiento.

Art. 8 El Estado promoverá la organización y constitución, conforme a la Ley de la materia, de asociaciones protectoras de animales, así como, la participación de las mismas y de las instituciones académicas y de investigación, en las acciones gubernamentales relacionadas con campañas de concientización,  de protección y bienestar de los animales,  su trato digno y respetuoso.

CAPITULO II

PRINCIPIOS Y DEFINICIONES

 

Art.  9 En la aplicación de la presente Ley la autoridad competente, las instituciones y la sociedad en general deberán sujetarse, entre otros, a los principios siguientes:

 

  1. Todos los animales nacen iguales ante la Vida y tienen los mismos derechos a la existencia.

 

  1. Todo animal tiene derecho al respeto. El hombre, en tanto que especie animal, no puede atribuirse el derecho de exterminar a otros animales, o de explotarlos violando este derecho.

 

  1. Todos los animales tienen derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre.

 

  1. Ningún animal será sometido a malos tratos ni actos de crueldad. Si es necesaria la muerte de un animal, ésta debe ser instantánea, indolora y no comportará angustia alguna para el mismo.

 

  1. Todo animal que el hombre ha escogido como compañero tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural. El abandono de un animal es un acto cruel y degradante.

 

  1. Todo animal de tiro tiene derecho a una limitación razonable del tiempo e intensidad del trabajo, a una alimentación reparadora y al reposo.

 

  1. La experimentación animal que implique un sufrimiento físico o psicológico es incompatible con los derechos del animal, tanto si se trata de experimentos médicos, científicos, comerciales, o de cualquier otra forma de experimentación. Las técnicas alternativas deben ser utilizadas y desarrolladas.
  2. Cuando un animal es criado para la alimentación debe ser nutrido, instalado y transportado, así como sacrificado, sin que ello resulte para él motivo de angustia o dolor.

 

  1. Ningún animal debe ser explotado para esparcimiento del hombre. Las exhibiciones de animales y los espectáculos que se sirvan de animales son incompatibles con la dignidad del animal.

 

10. Todo acto que implique la muerte del animal sin necesidad es un biocidio, es decir, un crimen contra la vida.

 

11. Un animal muerto debe ser tratado con respeto. Las escenas de violencia en las que los animales son víctimas deben ser prohibidas en el cine y la televisión, salvo si ellas tienen como fin el dar muestra de los atentados contra los derechos del animal.

Art. 10 Para los efectos de esta Ley, se entenderá por:

Animal (es): Todos aquellos seres vivos que sienten y se mueven por su propio impulso, pero que se diferencian de los seres humanos por la falta de razón.

Animales de Asistencia: Son animales domésticos, que han sido especialmente adiestrados para realizar labores que ayuden a las personas con discapacidades físicas en general. Comúnmente el perro guía.

Animales abandonados: Animales domésticos que deambulan libremente por la vía pública sin ninguna identificación de su origen o propietario, así como, el que teniendo identificación, no es denunciada su pérdida por el propietario. También se consideran abandonados, los que  son dejados dentro de las viviendas de sus propietarios sin el cuido y la protección necesaria.

 

Animales Amansados. Son animales salvajes que pueden ser entrenados en alguna actividad, pero sus crías siempre son salvajes.

 

Animales Cimarrones. Son aquellos animales domésticos que vueltos a la vida silvestre adoptan conductas de animales salvajes.

Animales de compañía o mascota: es un animal doméstico que no es forzado a trabajar, ni usado para fines lucrativo ni como alimento.

Animales domesticados: Un animal se considera domesticado cuando se reproduce bajo la dirección del hombre y da origen a una progenie que sigue bajo la tutela de éste, quien la aprovecha para su beneficio.

Animales Exóticos: Aquellos que se encuentran libres en la naturaleza y sobre los cuales no se ha ejercido dominio humano y además se encuentran registrados como especies exóticas en los listados nacionales o internacionales.

Animales para espectáculos: Animales domésticos y/o espécimen de fauna silvestre mantenido en cautiverio, que es utilizado en espectáculos públicos ó privados bajo el adiestramiento del ser humano.

Animales potencialmente peligrosos: Todos aquellos que pertenecen a la fauna salvaje y su tenencia sea con fines domésticos o de compañía, cuyas características físicas y de agresividad pongan en riesgo la vida, la seguridad física y los bienes tantos de sus propietarios como de terceros.

Animales Silvestres: Aquellos que se encuentran libres en la naturaleza y sobre los cuales no hay intervención ni dependencia del ser humano. También se consideran silvestres los domesticados por el hombre, pero que posteriormente son liberados y regresados a su hábitat natural.

Animales Silvestres en domesticación: aquellos animales silvestres que bajo el dominio del hombre y en condiciones de cautividad o semicautividad están en el procedimiento de perder, adquirir o desarrollar genéticamente ciertos caracteres fisiológicos, morfológicos y etológicos, para convertirse en domésticos y ser usados con iguales fines que estos últimos.

Animales de tiro: Es la expresión con que se designa a los animales domésticos utilizados para la tracción animal o como animales de transporte, carga o de trabajo.

Asociaciones Protectoras de Animales: Grupo de personas que se asocian con fines y objetivos definidos para la protección y desarrollo del bienestar animal, sin fines de lucro, debidamente organizadas y legalmente constituidas.

Bienestar animal: Grado en que se logran las necesidades biológicas, de salud, psíquicas y de comportamiento del animal, frente a cambios en su ambiente, generalmente impuestos por el ser humano.

Centro de atención y rehabilitación de animales domésticos y animales silvestres: Centros públicos destinados para el cuidado y recuperación de la salud integral de los animales domésticos y animales silvestres abandonados, maltratados y demás acciones análogas, así como, para la realización de eutanasia de los mismos.

Crueldad hacia los animales: es el tratamiento humano que causa sufrimiento o daño a los animales en general. La crueldad puede ser activa y pasiva, también conocida como de comisión y de omisión, respectivamente.

Disección: Es la división en partes de un animal para examinarlos y estudiar sus órganos.

Domar: indica amansar y hacer dócil a un animal mediante ejercicios y enseñanzas, sean estos silvestres o domésticos.

Epizootia: es una enfermedad contagiosa que ataca a un número inusual de animales al mismo tiempo y lugar y se propaga con rapidez. Su término equivalente en medicina es a epidemia.

Eutanasia Animal: Muerte aplicada a un animal desahuciado clínicamente, practicada y supervisada por un médico veterinario legalmente certificado.

Maltrato Animal: Todo hecho, acto u omisión consciente o inconsciente realizado por el propietario, dueño o poseedor de un animal, que pueda ocasionar dolor, sufrimiento, poner en peligro la vida del animal o que afecten gravemente su salud por la sobreexplotación de su trabajo.

Protección animal: Son las acciones que realizan las entidades públicas y privadas destinadas para tal fin, que conllevan a vigilar y garantizar los derechos, la salud y la prevención en contra  del maltrato, sufrimiento y explotación de los animales.

Sacrificio de animales. El sacrificio o matanza de animales para el consumo humano, bajo las estrictas medidas de seguridad e higiene establecidas para estos fines.

Trato digno y respetuoso: Medidas que se aplican para evitar a los animales, dolor innecesario o angustia durante su crianza, captura, traslado, exhibición, cuarentena, comercialización, aprovechamiento, adiestramiento ó sacrificio.

Vivisección: Es la disección de animales vivos con una finalidad científica.

Veterinario: Es un profesional de  la medicina legalmente autorizado para profesar y ejercer la veterinaria, la cual se ocupa del cuidado y estudio de la producción, explotación, medicina preventiva y curativa de los animales útiles al hombre, de sus relaciones higiénico-sanitarias y de la obtención, industrialización y tipificación de los productos de origen animal.

Zoonosis: Enfermedad que puede transmitirse de otros animales vertebrados a seres humanos o viceversa.

 

Zoofilia: Consiste en la atracción sexual de un humano hacia un animal. Las personas que sienten esta afinidad o atracción sexual son conocidas como zoófilos o zoofílicos.

 

.En el reglamento de la presente ley se podrán establecer otras definiciones que sean de importancia para esta Ley.

 

CAPÍTULO III

DE LA AUTORIDAD COMPETENTE

Art. 11 El Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR) y los Gobiernos Municipales, serán las autoridades competentes para la aplicación de la presente Ley,  con la colaboración de la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua.

 

El Ministerio del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, (MARENA), el Ministerio de Salud (MINSA), el Ministerio de Educación (MINED) y la Procuraduría General de la República, apoyarán, en el ámbito de su competencia, en la aplicación de esta Ley.

La Policía Nacional actuará de oficio ante el evidente maltrato de cualquier animal, ya sea doméstico o silvestre en cautiverio, procediendo a decomisar al animal maltratado, dando a conocer a lo inmediato de todas sus diligencias a la autoridad competente para proceder conforme a lo establecido en esta Ley.

Art. 12 Serán facultades del Ministerio Agropecuario y Forestal (MAG-FOR), entre otras, las siguientes:

a.- Velar por el cumplimiento de las disposiciones de la presente Ley y su reglamento y demás normativas que se dicten.

b.- Dar seguimiento al cumplimiento de los Tratados y Convenios Internacionales en materia de protección y bienestar animal suscritos por el País.

c.- Elaborar para su aprobación una Política Nacional de Protección y Bienestar Animal.

d.- Organizar los Comités Departamentales y Regionales de Protección y Bienestar Animal.

e.- Crear y oficializar los centros de eutanasia de animales y de incineración, poniéndolos a la disposición de toda institución,  autoridad y personas que lo requieran.

f.- Conocer la cantidad de Registro de los Centros de Atención y Rehabilitación existentes en el País.

g.- Difusión y divulgación de  conocimientos e información pública, que ayude a generar una cultura cívica de protección, responsabilidad, respeto y trato digno a los animales en general.

h.- Servir de instancia de apelación y resolución definitiva a las sanciones impuestas por los Gobiernos Municipales.

i.- Mantener informado a la Comisión Nacional de Protección y Bienestar Animal, sobre los avances y obstáculos  en la aplicación de la Ley y demás instrumentos jurídicos.

j.- Las demás que esta ley y otros ordenamientos jurídicos aplicables le confieran.

Art. 13           Los Gobiernos Municipales, tendrán entre otras facultades:

a.- Regular, supervisar y llevar control de los Centros de Atención y Rehabilitación  de animales.

 

b.- Rescatar los animales que son objeto de maltrato, abandono, crueldad y otras acciones sangrientas.

 

c.- Levantar inventario de Hospitales, clínicas u otros centros dedicados a la atención veterinaria.

 

d.- Establecer convenios de cooperación o colaboración con Asociaciones protectoras de animales.

 

e.- Aplicar las sanciones previstas en la presente Ley, previo cumplimiento del proceso establecido.

e.- Las demás que esta ley y otros ordenamientos jurídicos le confieran, respetando el principio de su autonomía.

Los Gobiernos Municipales podrán conformar Comisiones Técnicas de protección y bienestar de animales, como apoyo en la aplicación de las políticas y las disposiciones de la presente Ley, además de servir como órgano consultivo y fiscalizador en el control de la tenencia de animales.

CAPITULO IV

DE LA PROTECCIÓN Y EL BIENESTAR ANIMAL

Sección I

De los Animales de Compañía o Mascotas

 

Art. 14 El dueño o propietario de un animal de compañía o  mascota, es responsable de su protección y cuidado, así como, del cumplimiento de lo  establecido en esta Ley y su reglamento. Las personas que compren o adquieran por cualquier medio un animal de compañía ó mascota, están obligadas a cumplir con:

 

a)            Colocarles permanentemente una placa en la que constarán al menos los datos que identifiquen al propietario y al animal.

b)            Asegurarles alojamiento y cuidados, y bajo ninguna circunstancias abandonarlos en la vía pública o en zonas rurales.

c)            Colocarle una correa al transitar con ella en la vía pública y recoger las defecaciones del mismo.

d)            Responder por los daños que le ocasione a terceros y de los perjuicios que ocasione, si permite que transiten libremente en la vía pública o por abandono.

e)            Inmunizarlo contra enfermedades de riesgo zoonótico o epizoótico graves, propias de la especie.

f)             Esterilizarlos bajo control de veterinario, en clínica u hospital, bajo anestesia y de forma indolora.

 

Art. 15 Los animales que asistan a personas con alguna discapacidad, o que por prescripción médica deban acompañarse de este tipo de animales, tienen libre acceso a todos los lugares. En los medios de transporte público se permitirá su acceso en dependencia de que reúna las condiciones higiénicas sanitarias y cumpla con las medidas de seguridad. Dentro de esta categoría se contemplan los perros guías para personas con discapacidad visual, los que deberán portar su distintivo respectivo.

 

Art. 16 Las personas poseedoras de animales silvestres domesticadas para compañía o mascota, deberán demostrar la capacidad y destreza en el manejo y cuidado de estos animales en dependencia de su especie, así como, cumplir con las normas sanitarias que correspondan.  A estos animales les serán aplicadas las mismas medidas sanitarias previstas para los animales domésticos. Se respetará y protegerá la propiedad de aquellos animales silvestres domesticados, que fueron adquiridos antes de la entrada en vigor de la presente Ley, sin embargo, las personas poseedoras de estos animales, deberán obtener un permiso especial de posesión de la especie otorgado por la autoridad competente.

 

Cualquier persona natural o jurídica podrá solicitar el apoyo de la autoridad competente o de otra institución con competencia, para renunciar a la tenencia de cualquier animal silvestre domesticado que mantenga en cautiverio, con el fin de  reinsertarlo en su medio natural.

 

Art. 17 A partir de la entrada en vigencia de esta Ley, queda prohibido la compra y tenencia de animales silvestres domesticados para servir de mascota o compañía, por parte de personas naturales o jurídicas. Se exceptúan los zoológicos y centros de recreación  o exhibición que logren la reproducción de sus especies en cautiverio.

Art. 18 La tenencia y cría de animales domésticos de cualquier especie en viviendas urbanas, está condicionada a las capacidades higiénicas sanitarias, de alojamiento, a la ausencia de riesgos sanitarios y a la inexistencia de peligros o molestias para las demás personas. Se prohíbe el acceso  y permanencia de animales en locales destinados a la producción y fabricación de alimentos o productos relacionados con la salud humana. También en espectáculos públicos o instalaciones deportivas, exceptuando los animales señalados en el artículo 15.

Sección II

De los Animales Potencialmente Peligrosos

Art. 19 La persona que crié o posea animales potencialmente peligrosos, es responsable de su protección y cuidados, así como del cumplimiento de lo establecido en esta Ley y su reglamento. Deberán mantener a los animales que se hallen bajo su custodia en adecuadas condiciones higiénico-sanitarias y con los cuidados y atenciones necesarios de acuerdo con las necesidades fisiológicas y características propias de la especie o raza del animal.

Art. 20 La tenencia de animales potencialmente peligrosos, requerirá la previa obtención de un permiso, otorgado por las Alcaldías donde reside el solicitante, previo la presentación de al menos los datos y documentos siguientes:


a) Ser mayor de edad y no estar incapacitado para proporcionar los cuidados necesarios al animal.

 

b) No poseer antecedentes policiales ni penales.

 

c) Certificado de aptitud psicológica.

 

d) Pago de fianza de responsabilidad civil por daños que puedan causar los animales a terceros.

 

En cada Municipalidad existirá un Registro de Animales Potencialmente Peligrosos clasificado por especies, en el que necesariamente habrán de constar, al menos, los datos personales del dueño, las características del animal que hagan posible su identificación y el lugar habitual de residencia del mismo,

Art. 21 La importación de animales que fueren clasificados como potencialmente peligrosos, así como su venta o transmisión por cualquier título estarán condicionadas a que tanto el importador, vendedor o transmitente como el adquirente hayan obtenido el permiso a que se refiere el artículo anterior. Los propietarios o criadores de estos animales tienen la obligación de cumplir con las normas de seguridad establecidas, de forma tal que garantice la óptima convivencia con los seres humanos y evitar molestias a la población en general.

 

Art. 22 Se prohíbe la permanencia de animales potencialmente peligrosos fuera de las áreas o locales autorizados por la autoridad competente, así como, la circulación pública de los mismos sin la protección adecuada, de acuerdo a las características de cada animal o especie. La presencia y circulación en espacios públicos de los perros potencialmente peligrosos, obliga al dueño o propietario la utilización de correa o cadena, así como un bozal adecuado para su raza.

El animal que cause daños o lesiones físicas a alguna persona, será mantenido en observación por un período de cinco días esté o no vacunado, si no presenta evidencias de enfermedad será regresado a sus dueños. La observación podrá realizarse en casa del propietario, siempre y cuando cumpla con los requisitos establecidos para estos casos por el Ministerio de Salud (MINSA).

 

Art. 23 Todos los establecimientos o asociaciones, incluidos los centros de adiestramiento, criaderos, residencias, centros recreativos y locales de venta, que alberguen animales potencialmente peligrosos y se dediquen a su explotación, cría, comercialización o adiestramiento, deberán obtener para su funcionamiento la debida autorización de la autoridad competente. El adiestramiento para guarda y defensa deberá efectuarse por adiestradores que estén en posesión de un certificado de capacitación debidamente otorgado por la autoridad competente.

Sección III

De los Animales de Tiro

Art. 24 Los propietarios o dueños de animales de tiro, tienen la obligación de brindarle al animal seguridad, alojamiento, alimentación, higiene y asistencia médica veterinaria, así como, mantener al día las vacunas y el certificado sanitario para que pueda circular por las vías públicas.

 

Es obligación del propietario o dueño evitar el maltrato y castigo a los animales de tiro, así como, la sobrecarga con peso superior a sus capacidades, exposiciones a largas y excesivas jornadas de trabajo, la circulación sin herraduras y el ensillamiento en estado de preñez avanzado, utilizarlos o montarlos enfermos o heridos, así mismo, que el tamaño de los carretones, carretas u otro tipo de vehículo a usar supere ampliamente al del animal.

 

Los animales de tiro que circulen o permanezcan en la vía pública  quedan sujetos a lo establecido en el artículo 29 de la Ley 431, Ley para el Régimen de Circulación vehicular e infracciones de Tránsito, Publicado en La Gaceta, Diario Oficial Número 15 del 22 de Enero del 2003.

 

Art. 25 Las Gobiernos Municipales habilitarán un registro donde los propietarios o dueños de animales de tiro, deberán inscribirse para facilitar el control de los mismos. Los requisitos para la inscripción deberán ser al menos los siguientes:

 

a.- Identificación del propietario

b.- Documentos que acrediten la tenencia legal y marca del animal o declaración de dos testigos, en su caso.

c.- Certificado sanitario del animal.

 

El Gobierno Municipal podrá celebrar convenios de colaboración con la Policía Nacional, las Universidades, Asociaciones y organizaciones afines, con el objetivo de ejercer un mayor y efectivo control sobre el bienestar de los animales de tiro.

 

Sección IV

De los Animales Abandonados

 

Art. 26 Los Gobiernos Municipales mediante un plan específico y con la colaboración de las demás instituciones y organizaciones involucradas, recogerán a los animales que se encuentren abandonados y trasladados a los Centros de Atención y Rehabilitación hasta que sean debidamente reclamados o aceptados en custodia.

 

Los animales abandonados que sean dados en custodia o adopción, deberán estar esterilizados o castrados, con el fin de evitar la proliferación de más animales abandonados o ser un medio de lucro con su reproducción. El propietario de un animal que lo abandone será responsable de los daños y perjuicios que ocasione a terceros.

 

Art. 27 La captura en la vía pública y traslado a los Centros de animales domésticos y animales silvestres domesticados, sólo puede realizarse cuando los animales deambulen sin dueño y  placa de identidad. La captura y traslado se realizará por el personal  capacitado y autorizado, con equipo y material adecuado bajo el procedimiento y reglamento establecido. La autoridad competente y las alcaldías municipales podrán celebrar convenios de cooperación con asociaciones protectoras, para recoger y cuidar animales abandonados.

 

Art. 28 El animal que no tuviere identificación alguna del dueño o propietario, será retenido en el Centro de Atención y Rehabilitación por un plazo de diez (10) días, a partir de su captura.  De no ser reclamado en el plazo establecido, las autoridades lo destinarán para su adopción o custodia a cualquier asociación protectora de animales comprometidas al cuido y protección. En todo caso, cuando se trate de animales silvestres, se deberá procurar regresarlos a su hábitat natural.

 

Art. 29 Los propietarios  podrán reclamar el animal que se encuentre en cualquier Centro de Atención y Rehabilitación  dentro de los tres (3) días hábiles siguientes a su llegada, debiendo comprobar su propiedad o posesión con documentos que lo acredite o testigos que bajo promesa de ley así lo testifiquen, además de abonar los gastos que hubieran originado su mantenimiento en el Centro.

Todo aquel propietario de animal abandonado, que aún a sabiendas de la retención del mismo en el Centro de Atención y Rehabilitación, no se presentaré a retirarlo y a pagar los gastos ocasionados por el mantenimiento, será sancionado de conformidad a lo establecido en esta Ley, disponiéndose del animal en su mejor beneficio.

Sección V

De las Exhibiciones y Espectáculos

Art. 30 El propietario, poseedor o encargado de animales para exhibición o espectáculos deberá contar con la autorización y certificados de salud, correspondientes. Las exhibiciones deberán realizarse en locales adecuados que garanticen su correcto manejo y respeto a las normas de higiene y seguridad. En las exhibiciones de animales quedarán excluidos de participar aquellos animales que demuestren actitudes agresivas o peligrosas.

Art. 31 En toda exhibición o espectáculo público o privado en el que participen animales vivos, debe garantizarse su trato digno y respetuoso durante todo el tiempo que dure su utilización, así como en su traslado y en los tiempos de espera, permitiendo la presencia de un  representante de alguna asociación protectora de animales, como observador de las actividades que se realicen.

Art. 32 La posesión de animales domésticos y animales silvestres utilizados para fines de exhibición o espectáculos en los circos u otros lugares públicos, deberá contar con un permiso especial del Ministerio Agropecuario y Forestal (MAG-FOR). El dueño deberá cumplir las normas establecidas por esta institución y estará obligado a resguardar y tomar las medidas necesarias de seguridad en aquellos animales feroces o peligrosos para protección de la población, además, será responsable de los daños que estos animales pudieren causar a terceros.

En el caso de los circos de carácter internacional que ingresan al País para la realización de espectáculos, el MAG-FOR y el Gobierno Municipal deberá ejercer un estricto control del bienestar y de las medidas de seguridad de los animales durante su permanencia en el territorio nacional.

 

Art. 33 Se prohíbe el uso de animales de cualquier especie en actividades festivas o recreativas, públicas o privadas, como corridas de patos, tiro al blanco, gallo tapado u otros, cuyo fin sea causarles daños, lesiones o la muerte de los mismos. Los Gobiernos Municipales regularán estas actividades.

Art. 34 Las peleas de gallos como espectáculo tradicional que se realizan en el País, solo podrán hacerse en las galleras autorizadas para ese efecto, disponiéndose de un reglamento especial que norme entre otros aspectos, los  requisitos y procedimientos a cumplir para disminuir los daños físicos y el sufrimiento de estos animales, además de las apuestas, la permanencia de menores de edad, consumo de bebidas alcohólicas y otras actividades afines.

En las galleras autorizadas por los Gobiernos Municipales, deberán garantizar las condiciones y requisitos de salubridad y de seguridad necesarias, además de la presencia de un Médico Veterinario o entendido en la materia durante el espectáculo gallístico, con el fin de atender a los gallos que resulten heridos y aplicarle, si es el caso, la eutanasia inmediata.

Art. 35 Se prohíben las corridas de toros en donde el resultado final es la muerte del animal. Las montadas de toros solo podrán hacerse en los sitios o barreras autorizadas para ese efecto por los Gobiernos Municipales, quienes deberán prohibir el uso de sustancias químicas, espuelas fijas u otros objetos cortopunzantes que alteren la conducta y causen daños a los animales.

Toda barrera autorizada dispondrá, de las condiciones y requisitos de salubridad y de seguridad requerida para este tipo de actividades, además de un Médico Veterinario permanente o entendido en la  materia, para atender a los animales que resulten heridos o lesionados.

Sección VI

Del Transporte y Comercio

Art. 36 El transporte de los animales domésticos y animales silvestres domesticados en cualquier tipo de vehículo, deberá realizarse de tal manera que no cause al animal lesiones o sufrimiento de ningún tipo, garantizándose las condiciones de higiene y seguridad necesaria, no debiendo ser inmovilizados o conducidos en posiciones que les causen daños o maltrato, crueldad, fatiga extrema o falta de descanso y alimentación. Las operaciones de carga y descarga deben hacerse sin maltratar a los animales.

Las empresas o dueños de transporte, previo a realizar o autorizar el traslado o transporte de cualquiera de estos animales, están obligadas a exigir a los remitentes el permiso y las guías sanitarias que amparen su traslado, bajo pena de ser solidarios en la sanción que se llegaré a aplicar al dueño o propietario de los animales por la falta de los mismos.

 

Art. 37 La Policía Nacional actuará en el acto para retener el vehículo en el que se transporte y se cause daño a los animales durante su traslado, debiéndose garantizar su corrección inmediata para poder autorizar la continuación del recorrido. En el caso que fueran detenidos por causas fortuitas o fuerza mayor  durante el traslado, se deberá asegurar a los animales las medidas adecuadas de alojamiento, alimentación y demás condiciones hasta que sea solucionado o superada la situación y puedan proseguir a su destino.

Art. 38 El transporte de animales potencialmente peligrosos deberá de efectuarse de conformidad con las disposiciones establecidas por la autoridad competente, debiéndose adoptar las medidas precautorias que las circunstancias aconsejen para garantizar la seguridad de las personas, bienes y otros animales, durante el tiempo que dure el transporte y la espera de carga y descarga.

Art. 39 Los establecimientos comerciales, ferias y exposiciones que se dediquen a la venta de animales domésticos o animales silvestres domesticados, deben expedir un certificado de venta que deberá contener por lo menos:

 

  1. Nombre del propietario.
  2. Domicilio del propietario
  3. Animal o Especie de que se trate.
  4. Nombre del animal,  raza, sexo,  edad.
  5. Estado de salud del animal
  6. Record de vacunaciones
  7. Las demás que establezca el Reglamento

 

No podrán venderse como animales de compañía los animales que no tengan al menos cuarenta días de nacidos y sus condiciones de salud en muy buen estado.

Art. 40 La importación de animales domésticos, estará sujeta a los requisitos que establezca el Reglamento de esta Ley y demás normas vigentes sobre la materia, entre los que se deberán contemplar para su entrada al País, la presentación del certificado de la vacuna contra la rabia y un certificado de buena salud emitido por un veterinario.

Art. 41 Las crías de los animales domésticos o animales silvestres domesticados que se encuentren en cautiverio en circos y zoológicos públicos o privados, no están sujetas al comercio abierto de mascotas. Estos centros deberán notificar a la autoridad correspondiente cuando sean enajenadas, intercambiadas, prestadas o donadas a terceras personas, o trasladadas a otras instituciones.

En el caso de los Zoocriaderos, que son considerados sitios dedicados a la cría y aprovechamiento de especies de fauna en peligro de extinción, ya sea con fines científicos, comerciales, de fomento, reproducción y repoblamiento. Estos sitios requieren de permisos especiales otorgados por la autoridad competente.

Sección VII

De la Experimentación e Investigación

Art. 42 El uso de animales domésticos o animales silvestres domesticados para experimento o investigación que se lleven a cabo con fines de estudios y avances de la ciencia, serán autorizados, siempre y cuando se demuestre que:

  1. Los experimentos serán realizados bajo la supervisión de una institución de educación superior o de investigación reconocida oficialmente y que la persona que dirige el experimento cuente con los conocimientos y la acreditación necesaria.
  2. Los resultados experimentales deseados no puedan obtenerse por otros procedimientos o alternativas.
  3. Las experiencias sean necesarias para el control, prevención, diagnóstico o tratamiento de enfermedades que afecten al ser humano o al animal.
  4. Los experimentos no puedan ser sustituidos por esquemas, dibujos, películas, fotografías, videocintas, materiales biológicos o cualquier otro procedimiento análogo.

 

Art. 43 Durante el proceso de investigación o experimentos se debe garantizar el bienestar del animal, y si por consecuencia de la investigación el animal sufriera enfermedad o lesión incurable, deberá aplicarse la eutanasia de inmediato conforme a los procedimientos establecidos por el reglamento de esta Ley.

 

Ningún estudiante podrá ser obligado a realizar prácticas que impliquen maltrato o crueldad con los animales.

Ninguna persona natural o jurídica puede vender o donar animales para que se realicen experimentos o investigación en ellos.

Art. 44 El Ministerio Agropecuario Forestal, está obligado a supervisar las condiciones y desarrollo de los experimentos o investigación en animales. Cualquier acto violatorio que recaiga en contra de lo dispuesto en esta Ley será debidamente sancionado.

Sección VIII

De la Eutanasia y el Sacrificio de  Animales

para Consumo Humano

Art. 45 La eutanasia animal será aplicado sólo bajo las siguientes condiciones:


1. Cuando el animal no pueda ser tratado por tener una enfermedad terminal o incurable.

 

  1. Cuando el animal esté en sufrimiento permanente, sea físico o psicológico.

 

  1. Cuando sea agresivo y no pueda ser nuevamente socializado bajo ningún método establecido.

 

4. Cuando sea la única opción para una mascota que suponga un riesgo epidemiológico real y confirmado técnicamente de enfermedad zoonótica grave.

 

El Reglamento de esta Ley ampliará todo lo relacionado a las particularidades, control y seguimiento de la Eutanasia animal.

Art. 46 En materia de eutanasia de animales, se prohíbe por cualquier motivo lo siguiente:

  1. Realizarlo en hembras próximas al parto, salvo en los casos que esté en peligro el bienestar animal.
  2. Reventar los ojos de los animales.
  3. Fracturar las extremidades de los animales antes de la eutanasia.
  4. Arrojar a los animales vivos o agonizantes al agua hirviendo.
  5. El sadismo, la zoofilia o cualquier acción análoga que implique sufrimiento o tortura al animal.
  6. Ejecutar la eutanasia en presencia de menores de edad.

g. Hacer uso del envenenamiento, la asfixia, e estrangulamiento, golpes, ácidos corrosivos, estricnina, cianuro, arsénico u otras sustancias o procedimientos que causen dolor innecesario o prolonguen la agonía.

h.  Golpearlos con tubos, palos, varas con puntas de acero, látigos, instrumentos punzo cortantes u objetos que produzcan traumatismos.

i.  Darle muerte en la vía pública, salvo por motivos de peligro inminente y para evitar el sufrimiento innecesario en el animal cuando no sea posible su traslado inmediato a un lugar más adecuado

Art. 47 El personal que intervenga en la eutanasia deberá estar plenamente autorizado y capacitado en la aplicación de las diversas técnicas, manejo de sustancias y conocimiento de sus efectos, vías de administración y dosis requeridas, así como en otros métodos alternativos. En todo caso la eutanasia se hará bajo la responsabilidad de un profesional en la materia o por miembros de las asociaciones protectores de animales con demostrada capacidad y amplio juicio. 

 

Las autoridades competentes, en su caso, autorizarán la presencia como observadores de hasta dos representantes de las asociaciones protectoras de animales, legalmente constituidas, que así lo soliciten, cuando se realicen eutanasia de animales en las instalaciones públicas destinadas para dicho fin, de igual manera cuando se realicen visitas de verificación y control a establecimientos que mantengan y manejen animales.

 

Art. 48 Se entiende por sacrificio o matanza, el proceso que se efectúa para darle muerte a un animal ya sea doméstico o silvestre para el consumo humano, desde el momento de la insensibilización hasta su sangría mediante el corte o la sección de los grandes vasos sanguíneos.

 

El sacrificio o matanza de animales domésticos o silvestres destinados al consumo humano, debe ajustarse a normas estrictas de higiene sanitarias establecidas por las autoridades competentes, con el fin de evitarles cualquier dolor o sufrimiento innecesario durante su sacrificio. Queda prohibido la presencia de menores de edad antes, durante y después del sacrificio de animales.

Las autoridades correspondientes, encargadas de la salud de la población y de los aspectos sanitarios y fitosanitarios, deberán velar por las condiciones de vida, la alimentación, reproducción, transporte y sacrificio o matanza de los animales para el consumo humano.

Sección IX

De los Centros de  Atención y Rehabilitación

 

Art. 49 El Ministerio Agropecuario y Forestal (MAG-FOR) y los Gobiernos Municipales, con el apoyo técnico del Ministerio de MARENA, crearan y autorizaran los Centros de Atención y Rehabilitación para albergar animales domésticos y animales silvestres domesticados y eventual o temporalmente animales que hayan estado en cautiverio.

Estos  centros tendrán la responsabilidad de atender y  rehabilitar a los animales que hayan sido rescatados o retenidos por maltrato, abandono y decomiso, entre otros. Es obligación de estos Centros, el amparar y alimentar adecuadamente a todo animal durante su permanencia en estos lugares. El Estado deberá brindar el apoyo necesario para el funcionamiento de estos Centros.

Art. 50 Los Centros de Atención y Rehabilitación, deberán conformarse con personal experimentado y profesional, entre estos, médicos veterinarios, administradores y personal de mantenimiento, en concordancia con el número de animales y el tamaño del lugar destinado para ese fin. Podrán incluir a personas que de manera voluntaria soliciten prestar su colaboración.

Art. 51 El MAGFOR y los Gobiernos Municipales trabajarán en coordinación  y alianza con las Universidades y Asociaciones de la sociedad civil, manteniendo la colaboración técnica necesaria para el fortalecimiento de estos centros,  en función de la protección y el bienestar de los animales. Los Gobiernos Municipales deberán crear y llevar actualizado, un Registro de los Centros de Atención y Rehabilitación existentes en el País.

Art. 52 El MAG-FOR y el Gobierno Municipal podrán solicitar el apoyo para que funcionen como Centros de Atención y Rehabilitación, a las instalaciones públicas o privadas,  clínicas veterinarias, centros de control animal, escuelas de adiestramiento y demás instalaciones creadas oficialmente para alojar temporal o permanentemente a los animales domésticos o silvestres domesticados que hayan sido capturados o retenidos. Estos centros deben contar con suficiente personal capacitado e instalaciones adecuadas.

 

CAPITULO V

DE LAS OBLIGACIONES DE LOS DUEÑOS O PROPIETARIOS

Art. 53 Los dueños o propietarios de animales domésticos y animales silvestres domesticados están obligados, entre otros, a:

a) Respetar las necesidades básicas de estos, asegurando que no sufran por hambre, sed, maltrato, malestar físico, dolor, heridas, enfermedades, miedo, angustia, ni abandono, proporcionándoles un alojamiento adecuado a su raza o especie.

b) Velar por su alimentación, salud y condiciones de vida adecuadas, según la especie, para permitirles un comportamiento y desarrollo normal y esencial.

c) Cuidarlo y protegerlo de agresiones, peligros o molestias que le puedan causar otras personas o animales.

c) No criar mayor número de animales del que pueda ser bien atendido y controlado, para no ocasionar molestias a terceros, ni poner en peligro la salud pública.

d) Evitar cualquier mutilación, alteración de la integridad física o modificación negativa de sus instintos naturales, que no se efectúe bajo causa justificada y cuidado de un especialista o persona debidamente autorizada y que cuente con conocimientos técnicos en la materia.

e) Evitar todo hecho, acto u omisión que pueda ocasionar dolor, sufrimiento, poner en peligro la vida o que afecten la salud y el bienestar de los animales.

f) Los animales utilizados como mascotas, de tracción, o transporte u otros usos, bajo ninguna circunstancia deberán ser sometidos a maltratos, torturados o a jornadas excesivas de trabajo.

g) Mantenerlo  en buenas condiciones higiénico sanitarias, brindándoles la atención médica cuando el caso lo amerite, ya sea por accidente,  enfermedad  o lo determinen las condiciones para el bienestar animal.

h) Responsabilizarse de sus restos físicos en caso de muerte.

i) No azuzarlos para que ataquen o agredan a personas o provocar peleas con otros animales.

j) Obtener los permisos requeridos para la tenencia de animales, registrarlos y denunciar la pérdida del mismo.

Art. 54 Los dueños o propietarios de animales domésticos o animales silvestres domesticados, deberán adoptar las medidas necesarias para evitar que dichos animales ensucien las vías o espacios públicos, así como, la molestia a los vecinos o la puesta en peligro de los que habitan a su alrededor. En este sentido, quien en su momento tenga la custodia del animal, será responsable de los daños y perjuicios que ocasione el mismo a terceros.

 

CAPITULO VI

DE LAS  MEDIDAS DE SEGURIDAD

 

Art. 55 De existir riesgo inminente para los animales domésticos o animales silvestres domesticados o se pueda poner en peligro su vida debido a actos de crueldad o maltrato hacia ellos, las autoridades competentes, en forma fundada y motivada, podrán ordenar inmediatamente alguna  de las medidas siguientes:

 

  1. Clausura temporal de los establecimientos, instalaciones, servicios o lugares donde se celebren espectáculos con animales y no se cumpla con las leyes, reglamentos y normas técnicas establecidas.

 

  1. Clausura definitiva cuando exista reincidencia en los casos que haya motivado una clausura temporal o cuando se trate de hechos, actos u omisiones cuyo fin primordial sea el de realizar actos prohibidos por esta Ley.

 

  1. Cualquier otra acción legal que permita la protección a los animales.

Art. 56 Las autoridades competentes en coordinación con otras instituciones, podrá ordenar o proceder a la vacunación, atención veterinaria o, en su caso, a la eutanasia de animales que según valoraciones técnicas, puedan constituirse en transmisores de enfermedades graves que pongan en riesgo la salud de las personas.

De igual manera, a los lugares donde se mantengan animales bajo observación por sospecha de ser portadores de alguna enfermedad o por haber causado heridas o lesiones a personas, podrán acceder libremente las Asociaciones Protectoras de Animales con el fin de ayudar o apoyar en la medida de sus posibilidades en la atención de los mismos.

Art. 57 Cuando las autoridades competentes ordene algunas de las medidas de seguridad previstas en esta Ley y su reglamento, indicará al interesado, cuando proceda, las acciones que deberá llevar a cabo para subsanar las irregularidades que motivaron la imposición de dichas medidas, así como los plazos para su realización, a fin de que una vez cumplidas se suspenda la medida de seguridad impuesta.

CAPÍTULO  VII

DEL CONSEJO NACIONAL DE PROTECCIÓN Y BIENESTAR ANIMAL

Art. 58 Créase el Consejo Nacional para la Protección y Bienestar Animal (CONAPROBIA), como instancia nacional de concertación, consulta, fiscalización y evaluación  de las políticas y la legislación de la materia.

Art. 59 El  Consejo Nacional  de Protección y Bienestar Animal estará integrada por un representante o delegado de las instituciones siguientes:

1.- Ministerio de Agropecuario Forestal (MAGFOR), quien coordina.

2.- Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (MARENA)

3.- Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD)

4.- Procuraduría General de la República

4.- Ejército de Nicaragua

5.- Policía Nacional

6.- AMUNIC

7.- Fundación Amigos del Zoológico Nacional

8.- Asociación Protectora de Animales (APA)

9.- Asociación de Médicos Veterinarios de Nicaragua

10.- Universidades con Facultades vinculadas a la temática.

El coordinador del Consejo, con la probación de sus miembros, podrá invitar a otras representaciones cuando el caso lo requiera.

 

Art. 60 Son funciones del Consejo Nacional de Protección y Bienestar Animal (CONAPROBIA), entre otras, las siguientes.

a)    Conocer, aprobar y actualizar la propuesta de Política Nacional de Protección y  Bienestar   Animal, velando por su cumplimiento.

b)    Emitir recomendaciones a las autoridades correspondientes, para promover el cumplimiento de la Ley y demás normas y estrategias.

c)    Proporcionar asesoría y emitir opiniones en materia de protección y bienestar de los animales.

d)   Promover, analizar y proponer las normas, programas y estrategias para la protección y  bienestar de los animales.

e)   Promover concertación y colaboración entre los sectores público, social, académico y privado, en materia de protección y bienestar de los animales.

f)     Promover programas de educación, investigación, estudios y divulgación sobre la protección y bienestar de los animales a los diferentes sectores de la sociedad nicaragüense, así como, concientizar sobre la responsabilidad de la tenencia de los mismos.

g)   Promover alianzas, convenios y organización con las autoridades regionales y municipales y sociedad civil organizada, en función de crear mecanismos para el cumplimiento de la Ley.

h)   Aprobar la creación de los Comités Departamentales y Regionales de Protección y Bienestar de los Animales, quienes funcionarán como órganos auxiliares del Consejo Nacional.

i)     Impulsar con las instituciones y organizaciones competentes, la realización y actualización del inventario nacional de animales domésticos y animales silvestres domesticados existentes en el país.

j)     Conocer sobre el manejo, uso  y destino del Fondo para la Protección y Bienestar Animal.

k)    Elaborar y aprobar el reglamento Interno para su funcionamiento.

 

CAPÍTULO VIII

DEL FONDO PARA LA PROTECCIÓN Y BIENESTAR DE LOS ANIMALES

 

Art. 61 Se crea el Fondo para la Protección y Bienestar de los Animales, con el objetivo de promover la gestión sostenible para la protección y bienestar de los animales domésticos y animales silvestres domesticados.

 

Los recursos  para el Fondo se obtendrán de:

 

  1. Los recursos destinados para ese efecto en el Presupuesto General de la República
  2. Las herencias, legados y donaciones que reciba.
    1. Los productos de sus operaciones y de la inversión de fondos.
    2. De las multas generadas por las infracciones a la presente Ley.
    3. Los demás recursos que se generen por cualquier otro concepto.

Art. 62 Los  recursos obtenidos por el Fondo se destinarán a:

  1. El fomento de estudios e investigaciones para mejorar los mecanismos para la protección a los animales domésticos y animales silvestres y la  promoción de campañas de esterilización y control de enfermedades.
  2. El desarrollo de programas de educación, difusión y fomento de la cultura en la  protección de los animales y en el cumplimiento de la  ley y demás normativas.
  3. El desarrollo de las acciones establecidas en los convenios que el Gobierno establezca con los sectores sociales, privados, académicos y de investigación en las materias de la presente Ley.
  4. Las demás que esta Ley, su reglamento y otros ordenamientos jurídicos establezcan.

Art. 63 El Fondo lo administrará un Consejo Directivo integrado por los titulares  o delegados de las siguientes instituciones:

 

  1. MAGFOR, quien presidirá.
  2. Ministerio de Hacienda y Crédito Publico (MHCP)
  3. AMUNIC

CAPITULO IX

DE LAS  DENUNCIAS, INFRACCIONES Y SANCIONES

Art. 64 Cualquier ciudadano podrá interponer sus denuncias de forma oral  o escritas, según corresponda, sobre hechos, actos u omisiones que contravenga a las disposiciones de la presente Ley, ante cualquier delegación de policía, delegaciones del Ministerio Agropecuario y Forestal, (MAG-FOR), Gobiernos Municipales, del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (MARENA) o el Ministerio de Salud (MINSA). Los que estarán obligados a actuar conforme a los procedimientos que se establezcan en el reglamento de esta Ley.

 

La denuncia deberá presentarse por escrito y contener al menos:

 

  1. El nombre o razón social, domicilio y teléfono en su caso.
  2. Los actos, hechos u omisiones denunciados.
  3. Los datos que permitan identificar a el presunto infractor.
  4. d. Las pruebas que en su caso ofrezca el denunciante.

 

Art. 65 Se considerará como infractor toda persona o autoridad que por hecho, acto u omisión directa, intencional o imprudencia, conduzcan directa o indirectamente a alguien a infringir ó violar las disposiciones de la presente Ley, su reglamento y demás ordenamientos jurídicos aplicables. Cuando la infracción corresponda a varias personas en conjunto, estas responderán de manera solidaria por las sanciones que se impongan. En el caso de las personas jurídicas serán responsables quienes ocupen la administración al momento de cometerse la infracción.

Art. 66 Sin perjuicio de las prohibiciones contenidas en la presente Ley, las infracciones se establecen como:

Muy graves:

 

a)    Maltratar y no proporcionar la alimentación adecuada y los cuidados higiénicos sanitarios a los animales.

 

b)    Abandonar a los animales en la vía pública o en propiedades de particulares.

 

c)    Abandonar o dejar suelto a un animal potencialmente peligroso de cualquier especie o no haber adoptado las medidas necesarias para evitar su escape o extravío.

 

d)    Tener animales potencialmente peligrosos sin la debida autorización.

 

e)    Vender o transmitir por cualquier título un animal potencialmente peligroso a quien carezca del permiso respectivo.

 

f)     El adiestramiento de animales domésticos y animales silvestres domesticados, dirigido exclusivamente a acrecentar y reforzar su agresividad.

 

g)    El uso de animales, como instrumento de ataque  o para prácticas de tiro al blanco.

 

h)   Las prácticas y experimentación de vivisección en animales vivos, con fines docentes o didácticos en los diferentes niveles de enseñanza.

 

i)     Vejar a un animal, ordenarlo o permitirlo, causando lesiones que provoquen enfermedad mental o corporal, pérdidas de miembros o funciones o peligro inminente de perder la vida.

 

j)     Practicar la zoofilia.

 

k)    Realizar intervenciones quirúrgicas en animales, sin poseer título de medicina veterinaria o los conocimientos técnicos necesarios.

 

l)     Poseer animales protegidos por Ley o Convenio Internacional sin la debida autorización.

 

m)  No cumplir con las medidas de seguridad impuestas por la autoridad competente.

 

Graves:

a.- agredir al o los encargados de la captura de animales abandonados y que causen algún daño a vehículos o al equipo utilizado para tal fin.

b.- La captura, comercio, venta pública y exportación de animales categorizados como especies exóticas, endémicas, amenazadas o en peligro de extinción, para usarlos como animales domésticos, mascotas, recreación, turismo o alimentación.

c.- La tenencia en cautiverio de animales domésticos o animales  silvestres domesticados, para exhibición y/o mini zoológicos en centros recreativos, restaurantes, hoteles o privados.

d.- La organización, celebración o el azuzar peleas de perros de cualquier índole,  ya sea como deporte, diversión, cultura,  apuestas o de cualquier  otro motivo.

e.- La comercialización de animales enfermos, con lesiones, traumatismos, fracturas o heridas.

f.- Las mutilaciones con fines puramente estéticos.

g.- Utilizar como animal de tiro a hembras en períodos próximo al parto.

h.- Cargar vehículos para animales de tiro con peso excesivo a la capacidad de los mismos.

i.- autorizar la tenencia de animales a personas naturales con antecedentes de maltrato físico, emocional o psicológico o cualquier explotación laboral.

j.- La presencia de menores de edad en los establecimientos donde se practique la eutanasia o sacrificio de animales domésticos.

k.- Depositar animales muertos de cualquier especie en  terrenos públicos o privados.

l.- El uso y venta de hondas o huleras para la caza de animales de cualquier especie.

Menos graves

a)    No cumplir los conductores con los requisitos establecidos en la transportación de los animales

 

b)    Incumplir la obligación de identificar o registrar al animal

 

c)    La organización o celebración de concursos, ejercicios, exhibiciones o espectáculos sin la autorización correspondiente.

 

d)    La donación, distribución o venta de animales domésticos o animales silvestres domesticados para fines de propaganda política, promoción comercial, obras benéficas o quermeses escolares y como premios en sorteos, juegos, concursos, rifas y loterías.

 

e)    La venta de animales en cualquier establecimiento cuyo giro comercial sea diferente al autorizado.

 

f)     Obligar a ingerir bebidas alcohólicas o suministrarle drogas sin fines terapéuticos.

g)    Movilizarlos en protestas, marchas, plantones, concursos de televisión o en cualquier otro acto público sin las medidas de protección adecuadas o que ponga en peligro la integridad  física y mental del animal.

 

h)   El uso y tránsito de animales de tiro para transporte de carga, recreación y turismo que no estén debidamente registrados y autorizados por la autoridad competente.

 

i)     Privar de cualquier manera a algún animal de su libertad.

 

j)     La compraventa de animales en lugares no autorizados

 

k)    Entrada y permanencia de animales en locales no autorizados.

 

l)     Negarse a facilitar información requerida por la autoridad competente sobre el animal.

 

Art. 67 En el caso de las infracciones que hacen referencia a los animales potencialmente peligrosos, podrán llevar aparejadas sanciones accesorias como el decomiso, esterilización o sacrificio de los animales, la clausura del establecimiento y la suspensión temporal o definitiva del permiso para tenencia de animales.

Si como consecuencia de la violación a las disposiciones de la presente Ley, se atente contra la tranquilidad ciudadana, la salud pública, la seguridad común y la familia o se provoque la extinción de animales, las sanciones serán agravadas al doble de lo establecido.

Art.68 Las sanciones administrativas podrán ser:

 

a)    Amonestación.

b)    Multas

c)    Decomiso para las infracciones graves y muy graves

d)    Cierre temporal o definitivo de establecimientos por un año para las infracciones graves y dos años para las muy graves.

e)    Prohibición temporal o definitiva del ejercicio de comercio de animales de un año para las infracciones graves y dos años para las muy graves.

f)     Prohibición de tenencia de animales por dos años para las infracciones graves y cinco años para las muy graves.

g)    Trabajo comunitario de conformidad a lo establecido en el Código Penal.

 

Para aquellos casos en los que por primera vez se maltrate a algún animal sin dejar huella o secuela, se procederá  a la amonestación por escrita al infractor. En caso de reincidencia la autoridad competente procederá a decomisar el animal y abrirá causa penal previa notificación al infractor

Art. 69 Las autoridades competentes fundamentarán y motivarán la resolución en la que se imponga una sanción administrativa, tomando en cuenta los siguientes criterios:

 

  1. Las condiciones económicas del infractor.
  2. El perjuicio causado por la infracción cometida.
  3. El ánimo de lucro ilícito y la cuantía del beneficio obtenido en la comisión de la infracción.
  4. La reincidencia en la comisión de infracciones, la gravedad de la conducta y la intención con la cual fue cometida.
  5. El carácter intencional, imprudencia o accidental del hecho, acto u omisión constitutiva de la infracción.

Art. 70 Las multas por la violación de las disposiciones de la presente Ley, se aplicarán  conforme lo establecido en el Código Penal y en el  rango siguiente:

a.-  De 100 a 500 días/multas para las infracciones menos graves,

b.- De 500 a 1000 días/multas para las infracciones graves y

c.- De 1000 a 3000 días/multas para las infracciones muy graves.

La violación a las disposiciones de esta Ley por parte de laboratorios científicos o quien ejerza la profesión de Médico Veterinario Zootécnico, independientemente de la responsabilidad civil, penal o administrativa en la que incurra, ameritará aumento de la multa hasta en un cincuenta por ciento.

La reincidencia en las infracciones a esta Ley, implica el aumento de la multa al doble de lo establecido.

El monto de las multas aplicadas, será depositado a favor del Fondo para la Protección  y Bienestar de los animales.

Art. 71 La imposición de cualquier sanción prevista por la presente Ley no excluye la responsabilidad civil o penal y la eventual indemnización o reparación del daño correspondiente que puedan recaer sobre el sancionado.

 

Los procedimientos para la aplicación de las sanciones deberán sujetarse a los establecido en la Ley 217, Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, publicada en La Gaceta No.105 del 6 de Junio de 1996 y Ley No. 647, Ley de Reformas y Adiciones a la Ley No. 217, Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales, publicada en La Gaceta No. 62 del 3 de abril de 2008 y en la Ley 290, Ley de Organización, competencia y procedimientos del Poder Ejecutivo, publicada en La Gaceta No. 102 del 3 de junio de 1998.

Las infracciones a lo dispuesto en esta Ley, que no tuviere señalada una sanción especial, serán sancionadas de conformidad al derecho común por las autoridades competentes

CAPITULO X

DISPOSICIONES TRANSITORIAS

Art. 72 El MAG-FOR en coordinación con las demás instituciones competentes, elaborará y aprobará las normas técnicas necesarias en un plazo no mayor de seis (6) meses a partir de la entrada en vigencia de esta Ley, entre estas:

a.- Normas para la realización de la eutanasia animal.

 

b.- Normas para los animales de tiro.

 

c.- Normas para el sacrificio o matanza de animales para consumo humano.

 

d.- Normas para el uso de animales en espectáculos o exhibiciones.

 

En estas normas técnicas se incluirán las condiciones del trato, espacio físico, higiene,  alimentación, transporte, tratamiento médico y las horas de trabajos de acuerdo a la especie.

Art. 73 El Consejo Nacional de Protección y Bienestar Animal, se constituirá seis meses después de la vigencia de la presente Ley, debiendo reunirse al menos dos veces al año.

CAPITULO XI

DISPOSICIONES FINALES

 

Art. 74 La presente Ley no será de aplicación a los canes o perros, pertenecientes a la Policía Nacional, Ejército de Nicaragua, Bomberos y empresas de seguridad debidamente autorizadas. Sin embargo, se considerará como acto de crueldad el uso de los mismos en conflictos bélicos o militares o para fines que no sean de carácter humanitario o estén fuera de las competencias de las instituciones. De igual forma los métodos de instrucción para el adiestramiento de estos animales deberán garantizar el bienestar de los mismos, lo que deberá ser revisado y verificado por el MAG-FOR.

Art. 75 Los Hospitales, Centros y Clínicas Veterinarias y otros locales destinados a la exhibición de animales domésticos y silvestres, que operan en el país y los que se creen en el futuro, deberán disponer de buenas condiciones higiénicas, sanitarias y psicológicas, de acuerdo a las necesidades fisiológicas de los animales. De igual forma deberán adoptar las medidas correspondientes para evitar las enfermedades infectocontagiosas entre los animales, además de mantener un archivo de los expedientes de cada animal que son atendidos, poniendo dicha información a disposición de la autoridad competente.

 

Art. 76 El MAG-FOR y los Gobiernos Municipales en coordinación con el Ministerio de Salud y organizaciones civiles, planificarán y ejecutarán campañas masivas de esterilización, castración, desparasitación y vacunación de animales domésticos para evitar la proliferación de los mismos, principalmente en animales abandonados.

Art. 77 Las asociaciones legalmente constituidas o por constituirse, cuyo objetivo favorezca el bienestar de los animales domésticos ó silvestres domesticadas, podrán establecer convenios de cooperación o colaboración con el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAG-FOR) y los Gobiernos Municipales para tratar casos específicos a nivel nacional o internacional. Ninguna organización de defensa y protección de animales podrá iniciar actividades, sin contar de previo con el registro y  legalización correspondiente.

 

Art. 78 El Estado a través del Ministerio de Educación, deberá impulsar en sus programas de educación formal y no formal, procesos de modificación de patrones socioculturales en la conducta de hombres y mujeres, con el objetivo de contrarrestar prejuicios, costumbres, prácticas y actitudes que promueven la superioridad del ser humano sobre los animales y su medio ambiente.

 

De igual manera los medios de comunicación existentes en el País, deberán incluir en sus programaciones dirigidas a la población, información sobre protección y el bienestar animal y la tenencia responsable de animales domésticos y animales silvestres domesticados.

Art. 79 En todo lo no previsto en la presente Ley, se aplicarán por analogía las disposiciones contenidas en otras leyes, reglamentos y normas  relacionados con esta materia.

Art.80 La presente Ley deroga cualquier otra disposición que se le oponga y de manera específica las siguientes:

a)    La Ley No 688. Código de Defensa y Protección de animales Publicado en La Gaceta No.3 del 7 de Enero de 1941.

 

b)    Decreto Legislativo No. 152. Reforma y adiciones al Código de Defensa y Protección de los Animales, Publicado en La  Gaceta No. 26 del 07 de Febrero de 1950.

Art. 81 La presente Ley entrará en vigencia a partir de su publicación en la Gaceta, Diario Oficial.

 

Dado en la Sala de Sesiones de la Asamblea Nacional   a los _________ días del mes ___________ del año ____

 

René Núñez Téllez                                                                      Wilfredo Navarro M.

Presidente                                                                           Secretario

 
ART. 391 DAÑOS FÍSICOS O MALTRATO A ANIMALES PDF Imprimir E-mail


El que maltrate, someta a tratamientos crueles o se ensañe con un animal de cualquier especie, sea doméstico o no, e independientemente al uso o finalidad de los mismos, aún siendo de su propiedad, causándole daño físico por golpes, castigos o trabajos manifiestamente excesivos que lo lleven a 
padecer impedimentos o causen daños a su salud, estrés o la muerte, será sancionado de cincuenta a doscientos días multa o trabajo en beneficio de la comunidad de diez a veinte días por un período no menor de dos horas diarias. 

Quien realice espectáculos violentos entre animales, sea en lugares públicos o privados será sancionado con prisión de tres a seis meses. Si el espectáculo se realiza con ánimo de lucro, se impondrá pena de seis meses a dos años de prisión. 

Se exceptúa de las disposiciones anteriores los espectáculos o juegos de tradición popular, como peleas de gallos y corridas de toros.

 



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